Pueden decir que estoy loca
que estoy gorda
que estoy flaca
que ya no soy la misma
que sigo igual
que mis ambiciones son las mismas
que mis fracasos me trastornan
que nunca aprendo
que cada día maduro.
Pero no podrán decir que no estoy enamorada.
Amor, te amo.
No me gusta abusar de las palabras
pero hoy día necesito de ellas.
para no inundar tus oídos
con mis “te amo” a cada minuto en que te lo digo,
en que aquellas palabras pasan por mi mente.
Quiero llenar tu boca de dulzura, de ternura,
de aquello de lo cual no me puedo desprender desde que los probé.
Mirarte a los ojos es como ver dos estrellas,
es sentir que mi mundo está ligado al tuyo hasta el universo.
Por que cada vez que me miras, me siento en el aire,
un aire tan suave y cálido que me envuelve e hipnotiza.
La lentitud con que me acaricias, el suave roce de tu mejilla con la mía,
son como un sedante perfecto para perderme junto a tu aroma.
Y es que tu frescura amor, tu fragancia me persigue donde esté,
mi mente reconstruye con pequeñas brisas el roce de tu cuello,
el aroma que emana desde tu corazón y atraviesa el mío para agitarlo.
Un corazón que tiene nombre y apellido, y tu sabes muy bien que es tuyo
desde aquel día en que lo flechaste.
que estoy gorda
que estoy flaca
que ya no soy la misma
que sigo igual
que mis ambiciones son las mismas
que mis fracasos me trastornan
que nunca aprendo
que cada día maduro.
Pero no podrán decir que no estoy enamorada.
Amor, te amo.
No me gusta abusar de las palabras
pero hoy día necesito de ellas.
para no inundar tus oídos
con mis “te amo” a cada minuto en que te lo digo,
en que aquellas palabras pasan por mi mente.
Quiero llenar tu boca de dulzura, de ternura,
de aquello de lo cual no me puedo desprender desde que los probé.
Mirarte a los ojos es como ver dos estrellas,
es sentir que mi mundo está ligado al tuyo hasta el universo.
Por que cada vez que me miras, me siento en el aire,
un aire tan suave y cálido que me envuelve e hipnotiza.
La lentitud con que me acaricias, el suave roce de tu mejilla con la mía,
son como un sedante perfecto para perderme junto a tu aroma.
Y es que tu frescura amor, tu fragancia me persigue donde esté,
mi mente reconstruye con pequeñas brisas el roce de tu cuello,
el aroma que emana desde tu corazón y atraviesa el mío para agitarlo.
Un corazón que tiene nombre y apellido, y tu sabes muy bien que es tuyo
desde aquel día en que lo flechaste.


