
Imagino un cielo gris
Que quiero atravesar
En lo alto del sin fin
Donde podamos descansar
Imagino una tierra violeta
Que procura darnos tranquilidad
Atontándonos con sorpresas
Sorpresas entre la tempestad
Un sol blanco y caído
Explora nuestro rincón
Camuflado, desvanecido
Olvidado sin razón
Donde hay hojas negras y tibias
Que acarician tu rostro
Semillas frías
Crecen de pronto
Imagino una luna ardiente y rojiza
Que te quema, que nos quema
Mientras ella agoniza
Y se cubre de seda
Imagino un mar verde
Vestido de un canto al despertar
Y de un grito que se pierde
Que nos deja descansar.
Imagino sin cesar
Tu descanso y el mio
La vida que hemos de confesar
En aquel ataud vacío